Arroz Pegao

El pequeño restaurante de María Jesús nos sorprende con su excepcional
propuesta gastronómica

Por Ana S. Diéguez

Toda una vida dedicada en cuerpo y alma a la hostelería. Una mujer de bandera. Un buen ejemplo de superación. María Jesús, la artífice de Arroz Pegao, nos conquista desde el minuto cero, con su contagioso entusiasmo y esa gran sonrisa que la caracteriza. Una trabajadora incansable que lo da todo tanto en sala como en la cocina. Una apasionada de su profesión que disfruta conociendo a sus clientes y sus gustos, para que siempre salgan satisfechos de Arroz Pegao. Un restaurante con un encanto especial. Íntimo, acogedor y familiar. Un espacio sencillo con una cocina honesta y de calidad que nunca defrauda.  

El alma de Arroz Pegao, es sin duda María Jesús. Encantadora, risueña e imparable, logra transmitir la esencia de su pequeño gran proyecto en tiempo record. Un bonito homenaje a su queridísimo hijo Pablo que solía decir «arroz pegao» siempre que se sentía feliz. Una felicidad que es el reto diario de María Jesús, que se esfuerza cada día en mejorar y sorprender a su clientela, para que siempre salga satisfecha y feliz. Una meta difícil que la impulsa cada mañana a la hora de elaborar unas maravillosas recetas, que en carta aparecen con su correspondiente historia. Esos pequeños detalles tan importantes que marcan la diferencia. Con sencillez. Sin pretensiones. Con mucho cariño. Un restaurante que nos embriaga con el sabor de antaño. Recetas de toda la vida que María Jesús reinventa para enamorar a los paladares más sibaritas, logrando conquistarnos bocado a bocado.

En esta ocasión, comenzamos con unas cañas, que llegaron acompañadas de unas sensacionales croquetas de cocido. Un plato de cuchara que María Jesús prepara todos los jueves y que sin duda, merece la pena probar. Continuamos con un magnífico calamar de anzuelo a la plancha, acompañado de verduritas en juliana y ajos tiernos, que es un verdadero espectáculo y que dio paso a una excepcional carne finlandesa fileteada, que elaboran simplemente a la plancha con un toque de sal y pimienta, decorada con unos finísimos hilos de chile que le aportan un delicioso toque picantito, que nos pareció un acierto en toda regla. La guarnición nos enamoró de inmediato. Unas fabulosas patatas que llaman Murano y que preparan laminando muy finamente, prensándolas, horneándolas y después friéndolas, que elevan las patatas fritas a otro nivel.

María Jesús, una observadora nata, viendo nuestra debilidad por las patatas, nos sorprendió con una improvisada ración de bravas de la casa. Absolutamente increíbles. Horneadas primero y luego fritas, las rellenan con una salsa brava especial, que ellos mismos preparan y que nos resultó absolutamente adictiva.

Para terminar, nos decantamos por la torrija de pan brioche con fondo de vainilla y café descafeinado, que terminan con una delicada bola de helado de leche merengada, espolvoreada con polvo de cacao y cacao deshidratado. El sueño hecho realidad de los paladares más golosos que no dudarán en rebañar hasta la última cucharada.

Arroz Pegao, el sabor del buen gusto. El paraíso para los amantes del buen comer y del mejor beber. Un restaurante que sin duda alguna merece la pena conocer… Y que invita a VOLVER.

Dirección: Av. del Monasterio de Silos, 20, 28034 Madrid.

Teléfono: 917 50 88 34 

Web: https://arrozpegao.eatbu.com/ 

Precio Medio: 40€